Menu Principal
Si tu hijo no quiere comer
¡Nuevo!

Si tu hijo no quiere comer

Si tu hijo no quiere comer

Para la mayoría de los padres, darle de comer a los hijos puede convertirse en un campo da batalla, sobre todo cuando ellos no quieren comer o son muy quisquillosos con los alimentos. Esto es un comportamiento normal en los niños, pero, para evitar que se convierta en un problema serio, hay que controlarlo desde que son bebés.

Posibles causas por las que los niños no quieren comer

Es importante tener en cuenta que hay muchos factores que determinan si un niño quiere comer o no o si rechaza ciertas comidas. Sin embargo, los pediatras señalan que entre las causas más comunes se encuentran:

  • Raciones: muchos papás, aunque sus chicos estén sanos y fuertes, quieren que coman más de lo que necesitan.
  • Devorar la comida: si los chicos comen muy rápido y no saborean los alimentos, puede ser signo de estrés o ansiedad.
  • Problemas familiares: los problemas en la casa, por mínimos que sean, pueden disminuir el apetito de tus hijos.
  • Obligación por comer: si los pequeñines sienten una fuerte presión por acabar la comida, pueden desarrollar un trauma o tener miedo a comer.
  • Extrema sensibilidad: muchos chicos, al ser demasiado sensibles o padecer alergias, les molesta el olor o sabor de cierta comidas. No a todos nos gustan todos los alimentos.
  • Padecimiento de alguna enfermedad: el poco apetito de un niño puede deberse a algún padecimiento. Si tu hijo deja de comer sorpresivamente o se siente mal al comer ciertos alimentos, es importante que consultés a un especialista.

Consejos para ayudarte a que tu hijo disfrute de la comida

Si tu hijo no quiere comer

A continuación te daremos algunas recomendaciones sobre lo que se debe y no se debe hacer para que los chicos disfruten de sus tiempos de comida.

Lo que se debe hacer:

  • Fomentar un ambiente agradable: la comida y la forma en que come tu hijo deben darse en situaciones tranquilas, pues así conseguirás que asocie los alimentos con algo positivo.
  • Preparar con tu hijo la comida: se ha comprobado que ayudar en la cocina abre el apetito.
  • Comer en familia: los niños aprenden con el ejemplo, así que si les enseñás buenos hábitos alimenticios, es seguro que tendrán una mejor alimentación.
  • Establecer horarios de comida: los chicos deben aprender a tener un lugar y tiempo determinado para comer.
  • Jugar con su percepción sobre las raciones: la cantidad de comida de tu hijo depende de los nutrientes que necesita para su edad. Por eso, si no quiere comer, por ejemplo, podés servirle su comida en un plato más grande para hacerle creer que están comiendo poco.
  • Evitar que esté cansado al comer: los nutricionistas han descubierto que los niños con sueño o estando agotados comer peor y no digieren bien la comida.
  • Tener diferentes alimentos nutritivos: es importante que los niños prueben varias comidas para que se acostumbren a diferentes sabores y que puedan saber en realidad qué les gusta y qué no.
  • Incentivar la autonomía: si dejás que tu hijo escoja entre las opciones saludables que preparás, incluso que se sirva su comida, podés hacerlo sentir más cómodo y tendrá más ganas de comer.
  • Si tu hijo no quiere comerHacer más llamativos los platos: decorar las comidas con figuras o colores que a tu hijo le gustan es una buena forma de despertar su apetito. Incluso, si no quiere comer ciertos alimentos, podés camuflarlos usándolos como decoraciones.

Lo que no se debe hacer:

  • Distraer: los pequeñines deben aprender a comer de forma tranquila y sin distraerse con sonidos o situaciones innecesarios, por lo que no es bueno que coman viendo la televisión o perseguirlos por toda la casa para que terminen la comida.
  • Persuadir con chantajes o amenazas: si tu hijo come para que le des un dulce, le comprés algo o no lo castigués, le estás enseñando que comer es una obligación o una forma de conseguir lo que quiere, no algo saludable.
  • Darle de comer a la fuerza: los chicos necesitan entender que comer es algo placentero y si los obligás, harás que sienta rechazo por la comida.
  • Comer entre comidas: si dejás que haga una merienda muy grande entre cada comida, o que haga varias, no tendrá hambre cuando sea la hora de cenar o almorzar y perjudicarás su metabolismo.
  • Evitar complacer cualquier capricho: por ultimo, como la disciplina es fundamental a la hora de enseñarle hábitos saludables, tu hijo debe comprender que si no come en el lugar y a la hora determinada, no podrá hacerlo en el momento que quiera.
Compartir
Share

Leave a Comment

You may use these HTML tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>